Acerca de lo Cubano

Por Reynaldo Fernández Pavón

 Comparto un comentario que le envíe a una amiga en Miami acerca de los cubanos y lo “cubano”, concepto tan llevado y traído y venido a menos.

                Práctica sostenida del genocidio cometido desde las estructuras del poder ha sido llevarnos a la miseria material más absoluta con las consecuencias que la necesidad genera en la espiritualidad de los seres humanos. Han fermentado con lo peor de las actitudes de la cultura marginal a toda la sociedad, el genocidio cultural es en esencia borrar de la memoria colectiva la historia patria y la presencia de los hombres y mujeres de nuestro pueblo borrar de nuestras vidas a aquellos seres que cuando éramos estudiantes de primaria servían de ejemplo a seguir para llegar ser una “persona decente”.

                El primer efecto de esta práctica es que pensemos que somos una masa anodina de ignorantes, chusmas e incapaces, que no vale nada como pueblo y que por tanto tenemos el sistema y los gobernantes que nos merecemos. Eso crea una acción de invernadero a partir de la cual, después de medio siglo la sicología colectiva no concibe el cambio, su valoración de sí y para sí ha sido hundida en el fondo de un precipicio. La única salida que encuentran las clases vivas es huir del país: válvula de escape planificada por el sistema desde el éxodo de Camarioca hasta el Mariel, así salen de las personas pensantes que les pueden crear problemas sin tener que matarlos como ocurrió en el totalitarismo del estalinismo ruso.

                La propaganda oficial en Cuba nos llama: “la Mafia de Miami” y los cubanos del exilio se refieren a los que están en Cuba como una horda servil y anónima. Unos y otros le hacemos el juego al poder y los ayudamos a postergarse, reforzando esa idea vil de inamovilidad en la sicología común porque el resultado es que llegamos a creer que somos una nación cuyos individuos no valemos nada. En esa conclusión radica precisamente el mayor genocidio espiritual al que un pueblo pueda ser sometido. Es preferible ser víctimas de un bombardeo porque las ciudades se reconstruyen pero la conciencia social tarda mucho en reactivar sus valores esenciales a nivel colectivo.

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                Debemos pensar en la proyección martiana ante hechos similares de su tiempo. El maestro poseía una cultura muy superior a la de los hombres de su tiempo. Alcanzo el doctorado en Europa cuando era un hombre de veinte años (Porcierto que “entre cubanos” ha prosperado una campana injusta y muy sospechosa en contra de José Martí). En los tiempos en que organizaba la segunda guerra de independencia más del 60 por ciento de los cubanos eran literalmente analfabetos o semianalfabetos.

                No existe una carta o un ensayo del fundador del Modernismo en América que se refiera a sus congéneres de la manera en que “entre cubanos” nos referimos hoy a nosotros mismos y el Apóstol escribió  los mejores artículos que he leído sobre la sicología del pueblo norteamericano y reflejo temas tan diversos  que van  desde Carlos Marx e Ignacio Cervantes hasta los pintores franceses  que posteriormente alcanzaron la fama en época en que contados intelectuales en “Las Américas” tuvieron acceso a esos conocimientos.

             Las sociedades de Colombia y México tienen problemas tan graves como nosotros, (hablen con sus ciudadanos al respecto), jamás en mi presencia he escuchado a un mexicano o a un colombiano expresarse de sus compatriotas con el desdén con el cual se expresan de nosotros algunos cubanos públicamente con la intolerancia que José Martí definió como el “desde de los pudientes” ya fuesen españoles o cubanos por entonces.

                Cuando se hable de los cubanos no insistamos en identificar esta noción con el absolutismo del poder o las expresiones decadentes que esta pesadilla ha generado. Las generaciones actuales y las que están por nacer necesitan saber que Mariana Grajales es lo cubano; Antonio Maceo, la Virgen de la Caridad del Cobre y las procesiones al rincón, son lo cubano; las mujeres como mi madre que ya cuenta 91 primavera resistiendo con decoro con el que esa raza vil de hombres tenaces desde el machadato hasta la fecha, son lo cubano; Heredia, Cirilo Villaverde, Amadeo Roldan, Caturla, el Benny, Cárdenas, Lam, Lecuona, Celia Cruz, José Lezama Lima, son lo cubano.

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                Los jineteros y las jineteras son una manifestación de este sistema de cosas…Solo eso. Los que están al servicio del régimen no dejarán nada tras de sí, serán recordados como opresores…Nada más.

               A los elementos de nuestra sociedad que algunos llaman cobardes e ignorantes los considero víctimas del reino de la necesidad y del totalitarismo, siento la misma compasión por ellos que por los 140 millones de infantes que viven en las calles del mundo hoy día, muchos de ellos tienen y tendrán que prostituirse para sobrevivir.

               Lo cubano lo anticipa el Presbítero Félix Valera en sus artículos de los Estados Unidos, con su visión inter-disciplinario del mundo y con su vida dedicada a servir a otros, murió solo, enfermo y olvidado por sus conciudadanos que en New York y en la Habana participaban del festín y del banquete de aquellos tiempos. Lo cubano es una creación en el que participaron oleadas sucesivas de inmigrantes y esa noción se consolidó en nuestras guerras de independencia. Lo cubano es una sub-partícula atómica que habita en el ADN de la mayoría de nosotros, estemos donde estemos, esperando las condiciones que permitirán la reconciliación y el renacimiento de la nación en todas las esferas de la actividad humana y del pensamiento.

Un abrazo desde lo cubano,
Reynaldo Fernández Pavón.

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