Documento prueba hallazgo de la Virgen de la Caridad del Cobre y los Remedios.

Transcripción

Hace varios años, el ya fallecido historiador cubano Dr. Leví Marrero, encontró en el Archivo de Indias en Sevilla el documento que presentamos a continuación.

Durante siglos se consideró perdido.

En el lugar de las Minas de Santiago del Prado, en primero día del mes de abril de 1687, el señor beneficiado Juan Ortiz Montejo de la Cámara , cura rector de la Parroquia de este lugar, Juez Comisario por el señor licenciado Don Roque de Castro Machado, Juez Oficial Provisor, y Vicario General de la ciudad de Santiago de Cuba y su distrito, por su señoría muy Ilustre venerables señores Dean y Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de dicha ciudad, a cuyo cargo está el gobierno temporal y espiritual de este obispado, sede vacante, para que conste de la aparición y milagros de la Santísima Virgen María Madre de Dios y Señora Nuestra de la Caridad y Remedios hizo parecer al Capitán Juan Moreno, del cual fue recibido juramento por Dios y una cruz, que hizo según forma de derecho, prometió decir la verdad de lo que supiere y le fuere preguntado. Se le preguntó lo siguiente: Fuele preguntado cómo se llama, de dónde es natural, qué edad, estado y oficio tiene. Dijo que se llama Juan Moreno, negro esclavo, natural de este dicho lugar, y que es de edad de ochenta y cinco años y casado, y esto corresponde.

Preguntado declare lo que sabe en relación de la aparición de Nuestra Señora de la Caridad y Remedios, dijo que sabe este declarante que siendo de diez años de edad fue por ranchero a la Bahía de Nipe, que es en el vanda del norte de esta Isla de Cuba, en compañía de Rodrigo de Hoyos y de Juan de Hoyos, que los dos eran hermanos e indios naturales, los cuales iban a coger sal y habiendo ranchado en Cayo Francés que está en medio de esta Bahía de Nipe para con buen tiempo ir a la salina, estando una mañana la mar en calma salieron de dicho Cayo Francés antes de salir el sol los dos, Juan y Rodrigo de Hoyos, y este declarante. Embarcados en una canoa para la dicha salina y apartándose de dicho Cayo Francés, vi una cosa blanca sobre la espuma del agua, que no distinguieron lo que podría ser, y acercándose más les pareció pájaro. Ya más cerca, dijeron dichos indios parece una niña, y en estos discursos llegados reconocieron y vieron la imagen de Nuestra Señora la Virgen Santísima , con un Niño Jesús en los brazos sobre una tablita pequeña, y en dicha tablita unas letras grandes las cuales leyó dicho Rodrigo de Hoyos y decían: Yo Soy la Virgen de la Caridad , y siendo sus vestiduras de ropaje se admiraron que no estaban mojadas. Y en esto llenos de gozo y alegría cogiendo sólo tres tercios de sal se vinieron para el Hato de Barajagua donde estaba Miguel Galán, Mayoral de dicho hato y le dijeron lo que pasaba de haber hallado a la Señora de la Caridad ; y el dicho mayoral muy contento y sin dilación envió luego a Antonio Angola con la noticia de dicha Señora al Capitán Don Francisco Sánchez de Moya que administraba las minas de dicho lugar, para que dispusiese lo que había de hacerse, y mientras llegaba la noticia pusieron en la casa de vivienda de dicho hato un altar de tablas, y en él a la Virgen Santísima , con luz encendida.

Y con la referida noticia, el dicho capitán, Don Francisco Sánchez de Moya, envió orden al dicho Mayoral Miguel Galán que viese una casa en dicho hato, y que allí pusiese la Santísima Virgen de Nuestra Señora de la Caridad y que siempre la tuviera con luz y para ello le envió una lámpara de Cobre, y se hizo la casa cubriendo de guano, cercada de tablas de palma, y puesta en su altar esta Divina Señora, dicho indio Rodrigo de Hoyos cuidaba de encender la lámpara, yendo de noche a reformar dicha lámpara, no hallaba a esta Divina Señora en su altar, y dando voces dicho Rodrigo de Hoyos al Mayoral y demás personas que venían, hasta veintiuna las personas que estaban en dicho Hato de Barajagua, les decía que la Virgen Santísima no estaba en su altar, y haciendo todas las diligencias, no la hallaban en su casa. Y al otro día por la mañana, volviendo a la casa la hallaron en su altar, los vestidos mojados, y esto sucedió por dos veces de cuyos milagros el Mayoral Miguel Galán dio aviso al Capitán Don Francisco Sánchez de Moya.

El cual luego que tuvo la noticia, dispuso que fuese al dicho Hato de Barajagua, el Padre Bonilla, religioso de San Francisco, y no se acuerda de su nombre; sólo sabe y se acuerda que estaba administrando el curato de este lugar en las Minas del Cobre, y con toda prevención de cura le despachó acompañado de toda la Infantería del Real de dichas minas, y mucha gente de su población, para que trajese a la Virgen Santísima como lo hizo en unas andas en procesión y la pusieron en un altar en la Iglesia Parroquial del lugar donde tenían esta Divina Señora de la Caridad , mientras te hacían una ermita y deseando fuese en parte de su santísimo agrado le encomendaron al Espíritu Santo y para ello le hicieron una fiesta de Misa cantada y sermón, y discurriendo hacer la Santa Ermita encima de una loma que llaman la cantera, se vieron tres luces arriba del terreno de la Mina , en derecho de las fuentes.

Y dichas luces aparecieron y vieron por tres noches continuas con admiración de todos, y luego desaparecían. Y por este milagro eligieron el lugar donde se veían las luces, para la ermita y Santa Casa de la Divina Señora de la Caridad que hoy está en dicho cerro, haciendo muchos milagros con los devotos que le llaman. Y muchos frecuentan esta Santa Casa, que vinieron a novenas, de la Ciudad de Santiago de Cuba que dista 5 leguas, poco más o menos, y de la villa de San Salvador de Bayamo que dista más de treinta leguas.

Preguntado diga los milagros que han llegado a su noticia de los muchos que esta Divina Señora de la Caridad ha hecho con los que invocan su divino favor desde que tiene su santa casa en el dicho Cerro de la Mina hasta el presente, dijo que son muchos los milagros que ha hecho y hace cada día esta Divina Señora; que hoy está en su Santa Casa como dos cuadras más al este de donde se hizo la primera casa sobre dicho cerro de la Mina , la cual se retiró por estar el terreno más capaz, porque en el de la primera casa estaba muy inmediato a la mina y arriesgado, como se vio que estando el hermano Matías de Olivera, que servía a la Virgen de la Caridad , arrimado a una cerca de palos que guarnecía la parte de la Mina a librar del peligro a los que viniesen a la primera casa, se despidió la cerca y cayó dicho hermano Matías de Olivera en dicha mina que es profunda y como sigue con el riesgo de que si alguno cae parece imposible escapar con la vida.

Y al caer estaba una mata de magüey en aquella parte de la Mina , a las voces que daba acudió la gente del lugar, y le vieron asido a una penca de magüey, y de la dicha mata, estaba llamando a la Virgen Santísima de la Caridad y le sacaron echándole unas sogas de que se agarró y sólo por la providencia de esta Divina Señora pudo mantenerse en dicha penca de magüey siendo tan pequeña y dicho Matías de Olivera hombre corpulento, el cual dando muchas gracias a Nuestra Señora de la Caridad decía que así que se despidió la cerca, llamó a esta Divina Señora, y se halló en el aire mantenido en dicha penca de magüey.

Y supo por haberlo oído decir a dicho hermano Matías de Olivera y a otras muchas personas, que habiendo faltado la manteca para la lámpara, que sólo había la que estaba en dicha lámpara que era muy poca, yendo dicho hermano a reconocer dicha lámpara la halló llena de aceite, y se vio que duró dicho aceite dos días continuos hasta que vino manteca que se estaba aguardando de fuera del lugar.

Y oyó decir por muy cierto y notorio en todo este lugar, que por dos veces halló el hermano Matías de Olivera a esta Divina Señora de la Caridad no estar en su altar izquierdo, venía la hallaba todos los vestidos mojados, y oían los que estaban en el trabajo de la Mina que dicho Hermano decía: ¿De dónde venís Señora? ¿Cómo me dejáis aquí solo? ¿Por qué ensuciáis los vestidos si sabéis que no tenéis otros, ni dineros con qué comprarlos? ¿Cómo los traéis mojados? ¿De adónde venís mojada? Y que esto fue tan patente que se repartieron los vestidos en reliquias y en una ocasión fue tan grande la seca que hubo que se secó el río que pasa por medio de este lugar, y la fuente que nunca se seca se secó aquella vez, y pasaron mucho trabajo, yendo más de tres cuartos de legua a buscar el agua se dispuso hacer una rogativa a la Madre de Dios de la Caridad bajándola de su Santa Casa a la Iglesia Parroquial de este lugar y sacando a esta Divina Señora de su Santa Casa que habría caminado como dos leguas se levantó un gran viento y comenzó a llover tanto que volvieron a la Santa Casa y pusieron en su altar a la Virgen Santísima , y en un instante creció el río y cesó la seca.

Siendo los milagros que esta Divina Señora hace muchos, siendo la manteca de su lámpara general remedio para todas las dolencias, y que por muerte del Hermano Matías de Olivera, de allí a algunos días entró el hermano Melchor de los Remedios, el cual invocaba a la Virgen Santísima Señora Nuestra de la Caridad y Remedios, y así le llamarían en todas sus necesidades y en su Santísimo Rosario que rezan todas las tardes en su Santa Casa, le invocan Virgen Santísima, María Madre de Dios y Señora de la Caridad y Remedios todo lo cual es la verdad, y así lo afirma como cristiano.

Leyéndose de “verbo ad verbum” esta su declaración, dijo estar bien escrita, y se ratificó. No firmó porque dijo no saber escribir. Fírmalo su ministro de que doy fe. El Beneficiado Juan Ortiz Montejo de la Cámara. Ante mí Antonio González de Víllarroel, Notario Mayor Público.

* Este documento, perdido durante siglos, ha sido encontrado por el historiador cubano, Dr. Leví Marrero, en el Archivo de Indias, en Sevilla, bajo la signatura siguiente, “ Audiencia de Santo Domingo, Legado 363 ”.

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El amor desteje el tiempo dorado por el Nilo.

¿Alguna mujer ha enviado una carta de amor para ser correspondida?…

El ensayo que presentamos trata de dar respuesta a esta interrogante.

Por: Ivette Fuentes de la Paz.

De la Carta de Amor al Rey Tut – Ank – Amnen se ha dicho que es la más desolada carta de amor que mujer alguna haya escrito porque, desde el momento de escribirla, estaba condenada a no ser respondida (Antonio Oliver). Pero ¿es que acaso mujer alguna ha escrito una carta de amor para ser correspondida? No hay destinatario de amor que no sea el sí misma desgarrada, o no sea la página íntima que se vuelve un único consejo.

Dice Octavio Paz en un breve y largo tiempo urdido ensayo sobre el entramado del amor, la sexualidad y el erotismo que al igual que al soñar, como al amar –en el acoplamiento sexual – abrazamos fantasmas. No hay otra alternativa para el definitivo instante de la entrega- sea sexual o sencillamente amoroso – que abrazar a ese fantasma, inventado por el amor, que a toda costa se persigue como real en la complementación con ese “otro” que se busca y el que no aportará más el que se encuentre como aquello que enalteció el hallarlo.

Y no es que el hombre esté condenado a la soledad por amar, sino que el acto de amar está por encima del hecho fortuito de atraparse en un espacio – tiempo tan definido como condenado a pasar, pues supera toda circunstancia para ir más allá de esa realidad en que padece o se alegra, sufre o es feliz, es decir, el amor va más allá del mero acto de satisfacción carnal y espiritual, sentimiento que se alimenta de esos otros sentimientos que lo acompañan en su avatar.

Esa atracción hacia lo inefable y casi inalcanzable que es superarse a sí mismo en cuerpo y alma, hasta hallar la completez perdida en la disección de lo sexual, es un remanente de la infinitud en la que una vez habitó el hombre, imantación y refracción de los cuerpos, hechos hombre y mujer, que se van tocando en pedazos para reconocerse en lo que tuvieron de unidad.

Así tenemos que el amor sufre por lo ajeno y extraño, por lo que quiere incorporar por “añoranza” a la propia identidad, y a la vez, el amor se encanta en esa carencia de la que nutre su perennidad. Y es esta la “contradicción insoluble”, porque alcanzar lo que persigue desdice su lógica, al ser su perseguido no un ente real sino un ser imaginable por perfección, paradigma de lo que no es su “yo”.

Si nos adentramos en el destino de los más legendarios amores que narra la literatura universal veremos que hay un leif motiv, que es el “reconocimiento” de la “mismidad” en la “otredad”, reconocimiento que, si se satisfaciera en sí mismo llevaría a un plano de relaciones planimétricas, pero no volumétricas, como es el ámbito en el que se escenifican. De aquí la conclusión a la que llega Octavio Paz al decir que, aunque este reconocimiento de los enamorados aspira a la reciprocidad, es independiente de ella. Simplemente porque el amor es mucho más que una aspiración meramente individual para ser el acto de comunión con el universo, el que sólo, por su condición corporal y espiritual humana, es posible a través del comportamiento “terrenal” del hombre. De aquí la clara escisión entre amor y sexualidad, forma o modo esta última en que se consuma el primero ineluctablemente, pero no irremediablemente.

El amor, que es añoranza de la unidad perdida, tiene su base explicativa, en tal sentido, en el mito del “andrógino”, cuando Platón en un discurso plenamente poético y así metafórico, habla de un hombre y una mujer divididos como castigo de los dioses, que los condena a buscarse eternamente para esclavizar el amor al sentimiento de “insuficiencia”. Platón hace del mito del andrógino una base de su concepto de amor “terrenal”, pero también lo enaltece como amor cósmico, toda vez que en su búsqueda de la perfección y belleza de la armonía originaria llega al plano ascendido del amor para el equilibrio con el movimiento del “sol y las demás estrellas”.

Si en el mito platónico estas dos mitades separadas se buscan mutuamente para restañar la perfección del protohombre – la “separatividad” original según concepto de Erich Fromn – en la realidad es esta necesidad de fusión, junto a la conciencia de su falta, las que sostienen el sentimiento de atracción sexual, acendrado fundamento de los valores positivos del amor y consecuentes con su condición terrenal. La insuficiencia de sí mismo es lo que hace ansiar la complementariedad del contrario – imantación de la “otredad” – y ver en esta carencia la belleza que guía la vocación amorosa; vocación que no se resume, repetimos, en la posesión del objeto amado pues la insuficiencia no es tan sólo corporal sino además anímica. Hombre y mujer, en la unión carnal, consumen una propensión de completamiento, pero continúa la insatisfacción pues la fusión momentánea tan sólo calma una tendencia raigal, una búsqueda de conocimiento – reconocimiento – que sólo la calmará la esperanza de esa reunificación, deseo siempre vivo de reintegración al seno universal.

El amor es deseo de belleza como retorno a la armonía y perfección perdida. Si bien es el que sostiene la simetría de los astros, el código que penetra esta geometría como correspondencia macrocosmos – microcosmos, reunificación en la pareja humana, es la belleza de un estado de satisfacción, de una integración de sentimientos, no sólo corporales o sensuales, sino espirituales que colman más que el instante de alguna consumación, al más intrincado “yo”.

Como trasfondo del amor está quizás el sueño alquímico del “homúnculo”, ser creado “a imagen y semejanza” de Dios, en aquella total perfección no hallada en el ser humano sino en el “andrógino” que es lo pasivo femenino y lo activo masculino, fuerzas encontradas para llegar al más alto grado de alcance místico. Idéntica idea que subyace en el afán del hombre de prolongarse en “creatura”, ese “alter ego” que a la vez que lo identifica, lo supera e inmortaliza. ¿Y no es acaso este el afán del amor al perseguir un “ideal”, el soñado ideal por el que vive, aureola que otorga la perfección al ser escogido y que, más allá de la propia realidad que pudiera ofrecer como “persona” es alcanzable en su “imagen” como objeto amoroso? ¿No es la misma idea del ser perfecto que se busca en lo admirado, lo ansiado, como base de ese impulso amoroso por lo extraño y ajeno, lo así amado?

Esta superación de lo circunstancial en el amor es el deseo de romper con la fatalidad del mundo, en cuanto a los obstáculos de “conseguir” al ser amado y de ascender al “otro”, aquel que no tiene más que la voluntad de la imaginación y del deseo. Tanto el amor terrenal como el místico son ascensiones del alma para un completamiento del ser: comunión con el “otro” como semejante, comunión con Dios.

Pero esta unión con un plano ascendido de la circunstancia terrenal en la que se ama, no puede alcanzarse más que por la proyección del accidente humano. Es por la visión (es decir, por los sentidos) que se percibe la belleza añorada y se llega a la autoconciencia de la falta. La visión es el vehículo de reunificación y es quizás el que más se identifique con los sentidos del alma.

Entonces vemos que el muy breve momento de vida humana, es la única oportunidad que tienen las partes escindidas del ser para reencontrarse. Será entonces, como diría un gran poeta, los “secretos del mirar atento” la clave para poder volver a ser. Y es así como el Tiempo, junto a la insatisfacción y la insuficiencia, determina la Tríada sintomática de la fatalidad para el amor, sólo superables si se es capaz de saltar por los escollos que ellos mismos sitúan y llegar a los más altos grados de “contemplación” amorosa. Es así como dice Octavio Paz:

Todos los amores son desdichados porque todos están hechos de tiempo, todos son el mundo frágil de dos criaturas temporales y que saben que van a morir (…) Hay un instante de dicha que no es exagerado llamar sobrehumano: es una victoria contra el tiempo, un vislumbrar el otro lado, ese allá que es un aquí, en donde nada cambia y todo lo que es realmente es.

Así que cuando una mujer, poetisa por más señas, desteje, en su amor, el tiempo dorado por el Nilo, es que ha alcanzado con su nostalgia, el instante de dicha más allá de lo humano.

Victoria contra el tiempo que ha quedado impotente ante esa fuerza que lo supera y que no puede avasallar: es lo divino. No es el ámbito terrenal el que señala un camino a la mujer enamorada que permanece asomada a la urna para contemplar la eternidad, porque sabe que sólo en la prolongación de su ser en un poema puede abarcar el cuerpo en un abrazo. Por eso el Tiempo inmenso – separatividad de ambas vidas, como un solo cuerpo y, más aún, de esa vida y esa yacencia sin vida – se desteje y desmorona, se hace nada para serlo todo porque alcanza la inmortalidad.
Y vence porque el amor que inspira a esa mujer se hace indiferente a la trascendencia. Se inicia y concluye en la pasión misma.

Esta carta – poema, como toda entrega de amor, se alimenta de promesas: por los años detenidos en la inmutabilidad cambia la enamorada sus años de “amor y de fe”; por el corazón de reliquia, detenido en su “caja de oro y esmalte”, ofrenda su corazón vivo. Gran amor ese que ofrece más que espera, que es verdadero “dador” por no aguardar recompensa ni en una sola voz.

Y aún así, tiene Dulce María Loynaz esa voluntad de “romper con este mundo y subir al otro”, mundo terrenal que se muestra inconsolable por sostener, en su luz, un amor absurdo, pero que se enriquece y cobra bríos por saber que puede ese impulso llevarla más allá del cuerpo estático hasta el plano del éxtasis por la contemplación.
Quizás aspira este amor en lo íntimo a ser reciprocado; pero – como bien se sabe – su existencia es independiente de ello. Porque “los sentidos – también diría un poeta – son y no son de este mundo” en el amor. Así el abrazo entre un ente real y ese ente real por imaginado puede traer, en su ósmosis, la gradación de un cuerpo “otro”, fundidos por fragmentos y fuera de todo deslinde. Y en ese abrazo ideal – platónico – pueden unirse los tiempos y espacios en el poema. Posibilidad de decir al joven Rey:

Te fundía la muerte dura que tienes pegada a los huesos con el calor de mi aliento, con la sangre de mi sueño, y de aquel trasiego de amor y muerte estoy yo todavía embriagada de muerte y de amor…

Los tiempos se van fundiendo por superposición de planos, real e imaginario, enunciativo, desiderativo, tarde lejana de amor perdido, tan perdido como en la tarde en que es contemplado como visión fugada el amor imposible de hoy. Así se añora:

Hace mucho tiempo en otra tarde igual que esta tarde mía, tus ojos se tendían sobre la tierra, se abrían sobre la tierra como los lotos misteriosos de tu país.

Por esos sentidos, los de este mundo y los que no lo son, penetra el amor. En su secreto mirar atento los ojos del amado Rey, es que puede alcanzar su alma eterna, y llegar a la vida que está estrechamente ceñida, guardada en la caja de “esmalte y oro” de la urna.
Por la mirada que traspasa la impasibilidad del cristal es que puede la mujer ver y devolver la vida. Así vuelven a ser los ojos de sombra “ojos rojizos (que) eran oreados de crepúsculos y del color del río crecido por el mes de septiembre”.

Y nuevamente es la entrega, el préstamo de ropajes vida y muerte por el único resquicio por donde el cuerpo deja entrever su inmortalidad. El alma no es más que el vértice en que converge el mutismo y la palabra fervorosa del regocijo vital procurado por el amor. Por eso Dulce María entrega una vez más el preciado talismán de sus sentidos en la mirada viva:

Por esos ojos tuyos que yo no podría entreabrir con mis besos, daría a quien los quisiera, estos ojos ávidos de paisajes, ladrones de tu cielo, amos del sol del mundo.
Daría mis ojos vivos por sentir un minuto tu mirada a través de tus mil novecientos años…

La imaginación por los sentidos, requiere así mismo los sentidos. Hace falta más que la belleza de los ojos, la mirada, la emoción como movimiento del alma por la entrega, la consumación carnal y espiritual. Por eso son la quejumbre y la zozobra en este amor que, elevado en puntillas del pedestal platónico, tiende a un erotismo que hace desear al fantasma encarnado en el cuerpo de un abrazo. Por eso es también la nostalgia y la melancolía por lo inalcanzable terrenal:

Nada tendré de ti, más que este sueño, porque todo me eres vedado, prohibido, infinitamente imposible. Para los siglos de los siglos tus dioses te guardan en vigilia, pendientes de la última hebra de tus cabellos.

Pero este amor de renuncia y entrega, de total entrega al abismo de no saberse el tiempo, al oscuro vacío de su contemplación, es más que amor de mujer. Porque si en Canto a la mujer estéril, Dulce María es la “madre imposible”, la que va “Contra toda la Vida, sola”, aquí, será la mujer que se encuentra madre y que así defiende doblemente su amor, aún más, porque es ahora “Contra toda la muerte”, también sola.
Por eso, primero que el joven hombre yaciente en su muerte, la conmueven los pequeños y simples dibujos del niño, la “columnita de marfil”, azul, rosa y amarillo, y se asoma hasta él por el hilo de su niñez ya tan imposible, en la evocación de la alegría trunca de un niño rodeado de sus juguetes, a los que hubiera querido besar como quien reverencia el entorno y su huella.

Como ella misma dice, ante la imagen triste del joven Rey muerto, arrastrada en esa batalla contra la Vida cercenada y contra la Muerte, sola, por devolver el lustre de sus diecinueve años, hubiera sido capaz de convertirse en lo que nunca fue: “un poco de amor”.

Y ese poco de amor se desata por un río de tantos meandros antes vedados y contenidos que es ahora al fin la amante, la madre, la mujer renacida, todo cuanto la realidad impide y la imaginación, fértil y húmeda, como el propio río, le permite ser. Porque, así como contra el cristal “choca y rebota la Vida” y luego se pierde como “pozo cegado, ánfora rota, catedral sumergida”, así choca y rebota el breve amor temporal que sólo es salvado en su prolongación cósmica, fuera de los límites de su hechura, sarcófago de oro que limita los “siglos de los siglos” en la vigilia eterna de sus dioses.

Para ese “¡Rey Dulcísimo!”, toda la ternura de la mujer –madre; amante; que acerca el niño yerto hasta su corazón para hacerse una en él con sus latidos.
Y junto a la ternura, el desamparo y la desolación del rey adolescente han hecho crecer en la poetisa el alma – madre dormida; amor protector que acompaña a ese otro atrayente, sensual, prohibido, con el que logra robarlo a su sueño y colocarlo – vigilia y guarda tan eterna – en su seno.

Y así, como quería ella, recostado él, el joven Rey Tuk – Ank – Amen sobre su pecho, “como un niño enfermo”, regalándole “el más breve de sus poemas”, aún sin nombre, se teje el amor con los hilos desmañados del Tiempo.

Su carta nunca tuvo reclamo de respuesta. Tan sólo fue una carta de amor, que es hablarle al silencio.

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La Cuba del ayer, un tema inevitable.

Muchas personas de origen diverso han solicitado datos que les permitan comparar la Cuba de antes de 1959 y después de instaurado el sistema socialista en 1961. Publicamos a continuación algunos datos que pueden ayudar a establecer esta comparación y el análisis.

Cuba fue la primera nación de la América Hispana que utilizó máquinas y barcos de vapor en 1829 y la  la tercera en el mundo (después de Inglaterra y E.U.) que tuvo ferrocarril en 1837.

En el siglo XIX La Isla Mayor de las Antillas se convirtió en el primer productor y exportador mundial de azúcar y de sus derivados, Europa y los Estados Unidos eran los mercados principales, los niveles de producción se sostuvieron hasta la década del 50 del siglo XX, había gran demanda de azúcar, y Cuba podía surtirla.

Fue un cubano el primero en aplicar anestesia con éter en Iberoamérica en 1847.

La primera demostración mundial de una industria movida por electricidad fue efectuada en la Habana en 1877.

En 1881, el médico cubano Carlos J. Finlay descubrió el agente transmisor de la fiebre amarilla que diezmaba a la población de la época e indicó su prevención y tratamiento.

El primer sistema de alumbrado eléctrico público de toda Iberoamérica (incluyendo a España) se instaló en Cuba en 1889.

Entre 1825 y 1897 España recibía de Cuba entre el 60 y el 75 por ciento de todos los ingresos brutos del exterior.

En Cuba fueron abolidas las corridas de toros antes de terminar el siglo XVIII, por ser “impopulares, abusivas y sanguinarias con los animales”.

La extraordinaria voz de la soprano cubana Rosalía (Chalía) Herrera, famosa en la ópera, fue una de las primeras en el género lírico que se grabaron en cilindros y placas de discos.

El primer tranvía en Latinoamérica circuló en la Habana en 1900 y en ese mismo año, antes que en ningún otro país de Latinoamérica llegó a La Habana el primer automóvil.

El esgrimista cubano Ramón Fonts fue el primer deportista latinoamericano en obtener una medalla de oro olímpica En 1900,

La primera ciudad del mundo en tener telefonía con discado directo (sin necesidad de operadora) fue La Habana en 1906.

En 1907 se estrenó en La Habana el primer departamento de rayos X de Iberoamérica.

El 19 de mayo de 1913 se realizó el primer vuelo latinoamericano por los cubanos Agustín Parlá y Domingo Rosillo, el cual duró 2 horas y 40 minutos entre Cuba y Cayo Hueso.

En 1915 se acuña el Primer peso cubano con un valor desde el primer día idéntico al del dólar, y en ocasiones, hasta 1959, sobrepasó el valor del dólar norteamericano.

Cuba fue el primer país de Latinoamérica en conceder el divorcio a parejas en conflicto en 1918, al promulgar esa ley.

El primer iberoamericano en ganar un Campeonato Mundial de Ajedrez fue el cubano José Raúl Capablanca, siendo a su vez el primer campeón mundial de ajedrez nacido en una nación del Tercer Mundo. Capablanca mantuvo el cetro de Campeón Mundial entre 1921 y 1927.

En 1922, Cuba se convirtió en la segunda nación del mundo en inaugurar una emisora de radio, la PWX, la primera nación en radiar un concierto de música y en crear un noticiero radial. La primera locutora del mundo fue una cubana: Esther Perea de la Torre. En 1928 Cuba contaba con 61 emisoras de radio, 43 de ellas en la Habana, ocupando el cuarto lugar del mundo, superada por Estados Unidos de América, Canadá y la Unión Soviética.  Cuba llegó a ocupar el primer lugar del mundo en número de emisoras por número de habitantes y extensión territorial.

En 1935 Cuba se convierte en la mayor exportadora en Iberoamérica de Libretos y grabaciones de programas radiales. El cubano Félix B. Caignet crea el género de Novela y series radiales.

En 1937 Cuba decreta por primera vez en Iberoamérica la Ley de Jornada Laboral de 8 horas, el Salario Mínimo y la Autonomía Universitaria.

En 1940, Cuba se convierte en el primer país de Iberoamérica en tener un presidente de color, electo por sufragio universal y por mayoría absoluta.  En esto se adelantó 68 años a los Estados Unidos.

En 1940, Cuba aprobó la más avanzada constitución de la época.  Fue el primer país de Ibero América en reconocer el voto a las mujeres, la igualdad de derechos entre sexos y razas, y el derecho de la mujer al trabajo. El primer movimiento feminista de Iberoamérica apareció a fines de los treinta en Cuba. Se adelantó 36 años a España la cual no le reconoció a la mujer española el derecho al voto, la potestad de sus hijos, ni derecho a tener un pasaporte o abrir una cuenta de banco si no era autorizada por su marido, hasta 1976.

En 1942, el cubano Ernesto Lecuona se convierte en el primer Iberoamericano Director Musical de una productora cinematográfica mundial y fue el primer latinoamericano que recibió una nominación al Premio OSCAR.

La primera mujer iberoamericana que cantó en La Scala de Milán fue la cubana Zoila Gálvez en 1946.  La segunda fue Marta Pérez en 1950.

Cuba fue el segundo país del mundo que emitió formalmente un programa de televisión. Desde 1950 los artistas de mayor fama internacional viajaron a La Habana a actuar ante las cámaras de televisión. En 1951, un cubano se convierte en el Productor más célebre de la televisión norteamericana: Desi Arnaz, siendo el primero en el mundo en usar una tercera cámara en programas televisivos.

En 1951 se construyó en La Habana el primer hotel del mundo con Aire Acondicionado Central: El Hotel Riviera, y en 1952 se construye el primer edificio de apartamentos del mundo con hormigón: El edificio Focsa.

En 1954, Cuba poseía una vaca por cada habitante y ocupaba el tercer lugar en Iberoamérica -tras Argentina y Uruguay- en el consumo de carne per cápita.

En 1955, Cuba es el segundo país de Iberoamérica con menor mortalidad infantil. (33.4 por cada mil nacidos vivos).

En 1956 la ONU reconoce a Cuba como el segundo país con los más bajos índices de Analfabetismo (23.6%). Haití tenía el 90%, España, el Salvador, Bolivia, Venezuela, Brasil, Perú, Guatemala y República Dominicana el 50%.

En 1957 la ONU reconoce a Cuba como el país de Ibero América con mejor índice de médicos per cápita (1 por cada 957 habitantes), con el mayor porcentaje de viviendas electrificadas (82.9%) y viviendas con baño propio (79.9%) y el segundo país -detrás de Uruguay- en el consumo de calorías per cápita diario: (2,870).

En 1957 la Habana se convierte en la segunda ciudad del mundo en tener cine de tercera dimensión y multipantallas (El cine Radiocentro). En 1959, la Habana era la ciudad del mundo con el mayor número de salas de cine: 358 superando a Nueva York y París, que ocupaban el segundo y tercer lugar respectivamente.

En 1958 Cuba es el segundo país del mundo en difundir programas de televisión a color.

En 1958, Cuba es el país de Iberoamérica con mayor número de autos circulando (160,000, uno por cada 38 habitantes) y con más kilómetros de líneas férreas por Km2.

El país que más electrodomésticos poseía y el segundo país en el número total de receptores de radio per cápita entre las naciones de la América Latina.

Durante los años cincuenta, Cuba ocupó el segundo y tercer lugar en ingresos per cápita de Iberoamérica, superando a Italia y a España. A pesar de ser un país pequeño y que sólo tenía 6.5 millones de habitantes ocupaba en 1958 la posición 29 entre las economías del mundo y la balanza de pago estaba a favor de La Isla con respecto a naciones como Inglaterra y los Estados Unidos de América.

Por estas y otras realidades históricas, la primera consigna económica de la Revolución en 1959 versaba:

“Consumir Productos Cubanos es hacer Revolución”

(Agradecemos esta colaboración que nos ha sido enviada con los datos estadísticos que ponemos a disposición de los lectores)

 

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La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #8 de 8).

Por Reynaldo Fernández Pavón

Estadísticas y Propuestas.

En el año 2014, la base de datos estadísticos del Centro Nacional de Derecho de la Mujer muestra que sólo en los EE. UU. 18 millones de mujeres viven en la pobreza, la tasa más alta en los últimos 20 años.

Datos de la ONU y la UNICEF reflejan que el mundo cuenta con 150 millones de niños en la calle y 19.000 madres perderán a sus hijos diariamente por enfermedades asociadas a la falta de nutrición.

Estimados de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) menciona la trata de mujeres destinadas a la prostitución como el más lucrativo negocio ilegal después del tráfico de armas, y del tráfico de drogas.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) estima un número global de personas identificadas como víctimas de la trata de seres humanos en 2,5 millones y 20 más sin identificar por cada caso identificado, lo cual significa un estimado de 30 millones, 23,7 millones son mujeres y el 80% son explotadas por los capos de la prostitución por ciento que traducido significa un estimado de 19 millones de mujeres.

Después de analizar las más importantes declaraciones y acuerdos con relación a la igualdad de género, discutidas y aprobadas en conferencias internacionales, un aspecto que merece mayor atención es el referido a la protección de la familia.

La familia es el núcleo de la sociedad humana. Hasta el momento la familia resulta una célula vital e insustituible. Hemos presenciado desde el siglo XIX tendencias demagógicas que han intentado destruir esta célula social como uno de los medios que justifican el fin de obtener y mantener el poder en el cual se cumple el axioma maquiavélico de “divide y vencerás”. En la familia, sin lugar a duda, el papel de la madre es de un alto valor que no puede relativizarse pero que no es valorado socialmente al nivel de la función que desempeñan los hombres. El roll del padre durante siglos ha sido el de proveedor. La protección a la familia en la sociedad actual debe traducirse en la toma de medidas que tiendan a conservar las funciones de este núcleo social, primer eslabón en la formación de los seres humanos.

Hay que crear los medios básicos que permitan la calidad de las relaciones familiares con acciones concretas por parte del estado. La estabilidad de la familia se encuentra amenazada diariamente por las extensas horas de la jornada laboral, las distancias a las que deben trasladarse las trabajadoras, la falta de protección laboral y de beneficios médicos y los bajos salarios, impiden a las mujeres garantizar la manutención de sus hijos.

El estado tiene que crear las bases para que las condiciones de trabajo sean compatibles con la existencia misma de la familia. Es impostergable que a todos los niveles de la sociedad se materialice el respeto a la maternidad y a la protección de las madres, especialmente de las madres solteras y desempleadas. La mujer no es sólo el laboratorio natural de la especie humana, sino que tiene mayor responsabilidad en la protección y supervivencia de cada ser humano que viene a este mundo.

La revalorización del trabajo doméstico no se ha tratado en las reuniones internacionales con la profundidad necesaria producto de que todavía subsiste en la conciencia social el concepto estereotipado que tipifica el trabajo doméstico y el cuidado de la dependencia como una sub-actividad.

En América Latina las condiciones peores de existencia las tienen las mujeres indígenas y las minorías. Es realmente un hecho surrealista que en un continente cuyos nativos son las culturas aborígenes desde Alaska hasta la Patagonia, los indios estén marginados y condenados al retraso económico y cultural.

Las mujeres indígenas necesitan hoy como nunca antes de la protección y atención de la Organización de Estados Americanos, de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de las organizaciones de derechos humanos y de todas las organizaciones e instituciones firmantes de la declaración del X Aniversario de los Acuerdos de la Convención de Belém do Pará.

Es tiempo de crear un marco jurídico que responda a las dramáticas realidades que confrontan las mujeres en el mundo. Las conferencias mundiales sobre la mujer, los acuerdos de la Asamblea General de las Naciones Unidas y las medidas que han adoptado los estados miembros en las tres últimas décadas en relación con la equidad de género, han creado las condiciones subjetivas que permiten la instauración de una cultura jurídica de género entre la población y las instituciones de toda índole.

Si realmente queremos legar a nuestros hijos un mundo mejor, en el cual la coexistencia pacífica y la calidad de vida sean una prioridad, estamos urgidos de una filosofía que reconozca y tolere las diferencias y que diseñe estrategias políticas, legislaciones y mecanismos que garanticen la igualdad de oportunidades a todos los seres humanos del planeta y especialmente a las mujeres.

Sólo procediendo con la urgencia que reclaman estos tiempos, la humanidad dejará atrás el largo y doloroso parto de la prehistoria y pasará del reino de la necesidad al reino de la libertad.

No podemos vivir con la percepción de que esta tragedia no tiene solución. Los ideólogos de la globalización nos están enviando el mensaje de que no podemos cambiar el mundo y ese concepto es falso. Las soluciones existen en el plano jurídico de los estados de derecho, a través de leyes nacionales e internacionales que sean monitoreadas consecuentemente y con la creación de Departamentos de Igualdad de Género para la ejecución, aplicación y verificación de los derechos de las mujeres. La violencia contra las mujeres y la violencia doméstica se ha convertido en un hecho endémico, al igual que el abuso infantil. Investigaciones recientes de UNFPA muestran que casi el 35% de las mujeres (más de mil millones) han sido víctimas de violencia sexual o física en el mundo de hoy y en la mayoría de los casos, el castigo a los perpetradores no se corresponde con el daño causado a sus víctimas. La evidencia del abuso sexual o físico se debería considerar como figura suficiente para acciones y ramificaciones de carácter legal, pero en muchos casos las víctimas tienen que convertirse en acusadores, procedimiento legal que impide que dichas víctimas puedan escapar del ciclo del abuso. Las víctimas de abuso físico también muestran secuelas de maltrato psicológico, dentro del ciclo del abuso, el niño, la mujer, o ambos, no acusan al agresor, paralizados por el terror y el pánico. En esta situación, los abusadores actúan con impunidad. Sólo con una debida comprensión del ciclo del abuso y su adecuada interpretación en las legislaciones a nivel de los estados, podrá impactar positivamente los rangos actuales de violencia contra las mujeres y de violencia doméstica. Es tiempo de establecer códigos de ética en relación con la explotación de la imagen de la mujer como objeto sexual en los medios de comunicación masiva, la libertad de expresión no puede ser interpretada como el derecho de ofender la dignidad humana, ignorando los derechos otros. La educación de las actuales generaciones es tan importante como el logro de políticas, mecanismos y legislaciones en el proceso de creación de una cultura de la tolerancia y la equidad.  La reconciliación del hombre con la mujer hará posible la reconciliación de la raza humana y de los seres humanos con el resto de las especies y con la naturaleza y ese nuevo pacto permitirá la sostenibilidad de la armonía entre nuestro pequeño planeta y el Universo, sólo entonces, la supervivencia de la raza humana será posible.

CITAS:

  • Constitución de los Estados Unidos de América, EUA, 1787.
  • Declaración de los derechos del Hombre y el Ciudadano, Asamblea Nacional Constituyente, Francia, 1789.
  • Acuerdos de la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.
  • Declaración de la I Conferencia Mundial sobre la Mujer de México, 1975.
  • Declaración de la II Conferencia Mundial sobre la Mujer de Copenhague, 1980.
  • Declaración de la III Conferencia Mundial sobre la Mujer de Nairobi, 1985.
  • Declaración de la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing, 1995.
  • Programa de las naciones Unidas para el desarrollo de la Equidad de Géneros, (PNUD), 1997.
  • Protocolo Facultativo de la CEDAN, Asamblea General de la ONU, 1999.
  • Objetivos de Desarrollo del Milenio, Naciones Unidas, 2000.
  • Pronunciamiento de Amnistía General Internacional y las organizaciones firmantes en el X Aniversario de la convención de Belém do Pará, 2004.
  • Examen y evaluación de la aplicación de la plataforma de Acción de Beijing: informe del Secretario General. (E/CN.6/2000/PC/2)
  • Datos de la Organización Internacional de Migraciones (OIM) sobre el tráfico de mujeres en la América Latina. 2007.
  • Reportes y Cifras y de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre desempleo y acceso de la mujer al trabajo, 2006-2007.
  • Reportes y cifras de la UNICEF sobre la salud de la mujer en América Latina.
  • Informe de Ginebra. Schmidt, Dorothea 2008.
  • Situación jurídica de la mujer rural de diecinueve países de América Latina, (FAO) 1998

Bibliografía:

Aspectos jurídicos en el acceso de la mujer rural a la tierra en Cuba, Honduras, Nicaragua y la República Dominicana. Galán, B. 1998.
El Segundo Sexo. De Beauvoir, Simone 1949.
La mística de la femineidad. Friedan, Betty 1963.
Derechos y Oportunidades de la mujer en América Latina, Htum. Mala N. 1998.

 

La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #1 de 8).
La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #2 de 8).
La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #3 de 8).
La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #4 de 8).
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La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #7 de 8).

Por Reynaldo Fernández Pavón

Algunos logros que deben resaltarse.

El primero y más relevante de los logros es la toma de conciencia generalizada respecto a que el problema de la mujer en nuestros países existe y hay que resolverlo. Las Convenciones Internacionales ratificadas por los países de la región han logrado sensibilizar las clases vivas y los gobiernos respecto a la necesidad de eliminar todas las formas de discriminación contra la mujer. Esta nueva actitud hacia esta problemática se ha puesto de manifiesto en las siguientes acciones:

  • Tomando en consideración los acuerdos de programa de Desarrollo de la Equidad de Géneros adoptado por las naciones Unidas, la mayoría de las naciones latinoamericanas elaboraron planes y programas acordes con sus problemáticas y condiciones específicas.

En la mayoría de las naciones de América Latina y del Caribe Se han elaborado mecanismos para combatir la discriminación de la mujer creando condiciones para una igualdad de oportunidades mediante la incorporación de enmiendas en la legislación y la fiscalización de las condiciones laborales de las mujeres para impedir las prácticas discriminatorias.

  • La XV conferencia Interamericana de Ministros de Trabajo efectuada en septiembre del 2007  después de estudias los informes de la OIT sobre la situación laboral de las mujeres en la región redactó un  informe titulado “Igualdad de Género para el Trabajo Decente” en el que se recopila y ordena un conjunto de políticas y programas orientados a la igualdad de género que tienen como objetivo inmediato el fortalecimiento de los Ministerios de Trabajo para lograr la efectiva transversalización de género en su operación, políticas y programas en los países participantes del cónclave.
  • En el 2005 a través de la Constitución de Consejo de Ministras de la Mujer Centroamericana (COMMCA) esta región comenzó a contar con un órgano que estudia y hace recomendaciones sobre asuntos políticos, sociales culturales y ambientales con el propósito de que se instrumenten políticas para mejorar la situación de las mujeres.
  • En marzo del 2008, las representantes de los Mecanismos de la mujer en la región Andina (MNMRA) conformaron la “Red Intergubernamental de Mecanismos Nacionales para el Adelanto de las Mujeres de la Región Andina” con el propósito de fortalecer institucionalmente la participación política de las mujeres.

No obstante reconocer algunos logros en materia de políticas gubernamentales que han mejorado la incorporación de la mujer en diferentes esferas y los avances en favor de los derechos de las mujeres de América Latina y el Caribe, La CEPAL advirtió que la situación económica de la región “pone en riesgo” los logros de la equidad de género obtenidos hasta ahora. Haciendo especial énfasis en que las mujeres rurales, negras e indígenas se encuentran en condiciones de extrema desprotección y vulnerabilidad debido a la discriminación racial existente de los países de la región.

 

La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #1 de 8).
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Por Reynaldo Fernández Pavón

Medios de masivos de comuniación: La imagen.

En la sociedad postmoderna, la televisión, el cine, y los medios de comunicación masiva y el internet están jugando cada día un papel de mayor importancia en la educación y formación de las nuevas generaciones. Es tiempo de establecer códigos éticos en relación con la explotación de la imagen de la mujer en tales medios, la libertad de expresión no puede interpretarse como el derecho a ultrajar la dignidad humana ignorando el derecho ajeno.

La televisión y el cine influyen notablemente en la conciencia social y en la construcción de imágenes de la realidad, imagines que poseen un efecto de significación.

La cultura audiovisual o de la imagen afecta la constitución subjetiva de los seres humanos e influye en la capacidad de abstracción cuando invierte la evolución sensible de lo inteligible y produce reduccionismos que obstruyen la comprensión de los conceptos.

Los medios ejercen un enorme poder de influencia y de persuasión en las conductas al provocar efectos cognitivos. No podemos aceptar pasivamente que en nombre de la “libertad de expresión” en los medios se ignore y tolere a nivel global los efectos que tienen en la conciencia humana la contemplación de miles de imágenes violentas que los seres humanos acumulan en el sub-consciente desde la niñez en un mundo que pretende ser reconocido como “civilizado”.

Todos los estudios de la teoría y leyes de la comunicación plantean que las descodificaciones de los mensajes destinados a un universo específico son previamente codificadas por especialistas de los medios, en los mensajes que se dirigen al televidente hay siempre objetivos cognitivos pre-condicionados por intereses del emisor del mensaje, en ocasiones tan sofisticados como los significados implícitos en el concepto de “mensaje subliminar”.

La educación de las futuras generaciones será un hecho tan importante como la consecución de políticas, mecanismos y legislaciones en el proceso de creación de nuevos conceptos culturales y actitudes sociales en relación con la discriminación por raza, sexo, origen o preferencias sexuales, sólo si practicamos la tolerancia a nivel global podremos lograr la paz duradera planteada en los objetivos de las Naciones Unidas para este milenio.

Un ejemplo de la transmisión de mensajes e imágenes negativas lo representa hoy día, en sentido general, la telenovela latinoamericana, en cuyas producciones las protagonistas son blancas con facciones caucásicas al estilo de la televisión americana; las mulatas, negras e indias son relegadas a papeles de sirvientas o de villanas.

Similares posturas asumen las revistas de modas y de entretenimiento en general, en las cuales se rinde culto a las mujeres “más sexis”. En muy contadas ocasiones se promueve el conocimiento de nuestras científicas, parlamentarias, escritoras, intelectuales o Premios Noble. Hemos realizado encuestas sobre celebridades latinas entre nuestros estudiantes de Preuniversitario en los Estados Unidos de América y más del noventa por ciento de los jóvenes han mencionado únicamente nombres de la farándula.

El acceso a internet es un tema insuficientemente tratado, especialmente en los países en vías de desarrollo. Una forma importante de acceder a puestos de trabajo se encuentra dentro de las llamadas redes de internet. El internet constituye hoy un medio de información vital para actualizar la información que poseemos y para acceder a los descubrimientos científicos y tecnológicos del mundo contemporáneo.

Las mujeres tienen que tener acceso al uso de los beneficios de la información y la comunicación. El acceso a la tecnología es hoy parte imprescindible del proceso de aprendizaje. Debe incorporarse la perspectiva de género a la información como un derecho.

Los mecanismos que se instrumenten para incorporar a la mujer a los beneficios de la tecnología deben realizarse en el doble concepto de usuarias y sujetos activos para que las mujeres tengan participación en las iniciativas de redes. Concebir la participación de la mujer en las redes de internet como sujetos pasivos es otra forma de discriminación condicionada por el paternalismo y los estereotipos de género.

 

La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #1 de 8).
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La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #5 de 8).

Por Reynaldo Fernández Pavón

La violencia y el abuso doméstico.

La violencia contra las mujeres y el abuso doméstico se han convertido en males endémicos a la vista de un mundo que parece aceptar el hecho de convivir con estas tragedias y otras tales como el abuso infantil y las nuevas modalidades de esclavitud.

La violencia doméstica es un problema ampliamente extendido. Agencias de la ONU reportan que la región sufre una pandemia de violencia contra la mujer. El 41% de las mujeres dedicadas al trabajo doméstico son víctimas de violencia (International Data Base – IDB 1997). La mayor parte de los esfuerzos para prevenir la violencia contra las mujeres y castigar a los victimarios se han realizado en las ciudades. Las mujeres de áreas rurales se encuentran a merced de los abusadores por no contar con protección jurídica ni ayuda de los órganos represivos de los estados.

En algunos países la no observancia de los derechos legales de las mujeres no está determinada por la falta de legislaciones sino por la falta de vigilancia en la aplicación de las legislaciones existentes.

Un aspecto que podemos considerar alentador es el referido a la expectativa de vida de la mujer que era de 54 años en la década del 50, de 64 años en los 70 y es de 71 años en la actualidad. Las cifras desagregadas por país oscilan entre un máximo de 71 años (Costa Rica) hasta un mínimo de 61 (Bolivia). (Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales – FLACSO 1995)

La mayor parte de los analfabetos son mujeres sin embargo se ha logrado un incremento de la presencia en las universidades que se sobrepasa el 50 % del total estudiantes.

Las mujeres de zonas campesinas pobres tienen la menor tasa de escolaridad de todas las clases sociales.

En América Latina se han logrado diversos avances en la promoción de los derechos de las mujeres en el área de prevención de la violencia doméstica en las zonas urbanas en materia de salud en algunas naciones, las mujeres mueren a causa de infecciones, cáncer cervicouterino y de hemorragias. 500,000 mujeres mueren cada año durante el embarazo según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Hay que desarrollar una inmensa obra para lograr el acceso de la mujer a los de servicios de salud pre-maternos, durante la maternidad y después del parto, así como a la educación sexual, la planificación familiar y a la medicina preventiva y social.

 

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Por Reynaldo Fernández Pavón

La mujer en América latina.  Acceso al trabajo y participación.

En la década del noventa se apreció una tendencia a la implantación de sistemas de cuotas para cargos internos y participación parlamentaria, pero la elección de un mayor número de mujeres no está en ocasiones determinada por el por ciento de cuotas sino por las características de los sistemas electorales y el respaldo de los partidos a sus candidatas. Argentina, Bolivia, Brasil, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, México y Perú han adoptado cuerpos legales que obligan a los partidos políticos a destinar hasta un 30% de las candidaturas a mujeres. La presencia de mujeres en los parlamentos latinoamericanos en el 2008 es de un 20%.

En América Latina hemos tenido en años recientes dos presidentas (Argentina y Chile), tres vicepresidentas (Costa Rica, Perú y El Salvador) y el 25% de los ministerios han sido ocupados por mujeres.

Más del 40% de las mujeres latinoamericanas trabajan en el sector informal de la economía. En Paraguay, Nicaragua, Ecuador, El Salvador, Colombia y Perú las estadísticas son superiores al 60%. Ocupaciones temporales que las devuelven irremediablemente a la desocupación lo cual representa una verdadera tragedia teniendo en consideración que un tercio de las mujeres latinoamericanas carga sobre sus hombros la responsabilidad del hogar sin gozar de mínimas condiciones de protección social y de seguridad laboral. Las mujeres en América latina laboran masivamente en el sector de los servicios que es el peor remunerado.

Las reformas agrarias de la década del 60 no favorecieron a la mujer que en el sector rural continúa siendo la única responsable del trabajo doméstico. Recientemente Colombia, Costa Rica, Honduras y Nicaragua han puesto en vigencia disposiciones legales para la titulación conjunta de la tierra para hombres y mujeres que deberían implementarse en el resto de los países de América Latina y el Caribe.

La OIT ha considerado que el aumento de la participación femenina en el acceso al trabajo podría representar un factor decisivo en la reducción de los niveles de indigencia de esta región del mundo siempre y cuando se apliquen políticas sociales que permitan la creación de fuentes de trabajo “decentes” y ha solicitado a los gobiernos fortalecer las legislaciones en materia de maternidad.

La falta de estabilidad política y de una estrategia sostenida para el desarrollo ha determinado una reducción considerable del flujo de capitales hacia la América Latina y el Caribe. Las dificultades para encontrar financiación externa, la debilidad global y la caída de los precios de las materias primas, determinan que ésta sea una de las regiones del mundo con menor ritmo de crecimiento económico. Se pronostica el crecimiento en un 3,2 por ciento durante el 2009, comparado con el 4,6 por ciento previsto por el Fondo Monetario Internacional (FMI), con una inflación de un 7,9 por ciento. Esta realidad se traduce en el incremento de la pobreza; el número de hambrientos aumentó en 6 millones de personas, reveló la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Más de 40 millones de niños sobreviven a duras penas en los países de América Latina. La mujer latinoamericana es confinada a actividades de baja productividad y de bajos ingresos que no le permiten siquiera cubrir las necesidades básicas de alimentación de sus hijos. La pobreza multiplica las barreras que enfrentan a los hombres y a las mujeres latinoamericanos en el acceso a los empleos. Algunas empresas se muestran renuentes a contratar mujeres a jornada completa.  La promoción salarial y profesional está determinada por los estereotipos y los prejuicios machistas de estas sociedades. Las mujeres apenas tienen acceso a ocupar cargos de la administración pública y del sector privado.

Las empresas de América Latina no consideran la adopción de políticas de discriminación positiva para promover a las mujeres a cargos de ejecutividad y las transnacionales que practican la discriminación positiva en los países desarrollados no asumen estas políticas en sus empresas en la América Latina y el Caribe.

 

La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #1 de 8).
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Por Reynaldo Fernández Pavón

Sostenibilidad, Medio Ambiente y Participación.

En el año 2001, un tercio de la población mundial, 2,000 millones de personas, se encontraban en situación de desempleo o sub-empleo. Según cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) 160 millones eran desempleados declarados. Estas cifras globales en las que las mujeres representan el mayor porciento muestran un panorama social extremadamente crítico para la sociedad humana en los albores del siglo XXI, en momentos en que los enfrentamientos de carácter ideológico y religioso ganan una fuerza tal que es difícil predecir sus ulteriores consecuencias.

Otro peligro de igual o mayor importancia se nos aproxima; en las últimas décadas los científicos del planeta han estado insistiendo en que el daño ecológico, el calentamiento de la capa terrestre, el proceso de extinción de muchas especies, la destrucción de la capa de ozono por las emisiones de gases a  la atmósfera y la galopante carencia en algunas regiones del mundo de un recurso natural tan importante para la vida como el agua, avanzan indetenibles ante los oídos sordos de los poderes de la tierra, los países latinoamericanos, a pesar de ser los que menos emiten  gases causantes del efecto invernadero estarán expuestos como ninguna otra región a los efectos del cambio climático.

La falta de agua potable, el aumento de las temperaturas tendrá como consecuencia un aumento de enfermedades tropicales como el paludismo, la malaria y el dengue; el incremento de catástrofes naturales repercutirá directamente en el empeoramiento de la calidad de vida de la mujer latinoamericana y de su familia causando pérdidas millonarias a los estados.

Como rasgo positivo este recuento nos permite arribar al criterio de que existe un consenso  internacional para que se produzca un salto cualitativo y cuantitativo en la solución de la problemática histórica de la mujer en la sociedad  humana, y por otra parte, el análisis de lo que se ha logrado hasta hoy en dicha materia, nos lleva a la conclusión de que la única vía para que se produzca ese salto y eliminar paulatinamente la discriminación por razones de raza, religión sexo u origen social,  será a través de la integración de dichos derechos al cuerpo jurídico y a las legislaciones laborales de las naciones, traducidas en leyes, normas y sanciones pertinentes bajo la observancia permanente de las organizaciones e  instituciones capaces de redactar informes a la comunidad internacional que reflejen críticamente la aplicación de los mecanismos para prevenir y erradicar la discriminación y la violencia contra las mujeres.

Una experiencia que hay que tener en cuenta se produjo en el escenario político el 26 de enero del 2000, ocasión en la que La Asamblea Nacional Francesa aprobó un proyecto de ley que impone la paridad en participación de hombres y mujeres en las listas electorales bajo pena de multas o reducción de las subvenciones públicas al partido que no las cumpla.

Participación Política.

La participación de la mujer en el poder político se refleja claramente en la participación en los parlamentos. Las mujeres representan más de la mitad de la población de este planeta. Hasta los albores del siglo XXI, el porciento de mujeres en los parlamentos nacionales era de un 13 %.

En el 2,008 17.7 % son legisladoras y el 16 % ocupan cargos ministeriales. Sólo el 10 % de las mujeres son presidentas de parlamentos y de 192 jefes de gobierno sólo 8 son mujeres que representan el 4,2 %. Si no se incorpora el concepto de género en la política pública de los países la paridad en los parlamentos no se alcanzará a los actuales ritmos de crecimiento en el año 2,050.

 

La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #1 de 8).
La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #2 de 8).
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La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #5 de 8).
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La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #2 de 8).

Por Reynaldo Fernández Pavón

Conferencias y acuerdos.

Las conferencias mundiales sobre la mujer han creado una base teórica sin precedentes en los anales de la historia sobre el tema de la igualdad de género que puede ser utilizado para concretar las acciones gubernamentales en materia de equidad. Las declaraciones de estas conferencias han sido debidamente documentadas e inspiradas en el espíritu del derecho internacional y de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la que son signatarias la mayoría de las naciones.

En la I Conferencia Mundial sobre la Mujer de México (1975) se proclamó por la Asamblea General el Decenio de las Naciones Unidas para la Mujer.

En la II Conferencia de Copenhague (1980) se lograron programas de acción en temas relativos al empleo, la salud y la educación.

En la III Conferencia, Nairobi (1885) se logran firmar documentos que constituyen iniciativas a adaptar a nivel regional e internacional para promover el reconocimiento social del papel de la mujer y el ejercicio de sus derechos humanos.

La Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing (1995) “redacta una declaración de principios sin carácter vinculante. En un sentido legal, estos documentos podrán influir sobre la jurisprudencia en la medida en que los magistrados los consideren como “principios generales del derecho”. Pero su sentido más importante es el de servir como bandera del movimiento de mujeres en la lucha por las reformas y como instrumentos para medir los avances gubernamentales y exigir cuentas a los estados respecto de los compromisos adquiridos” (Mala N. Htum, 1998).

En 1997, el Consejo Económico y Social de las naciones Unidas (ECOSOC) define el concepto de la transversalización de la perspectiva de género y crea una estrategia para conseguir la igualdad entre hombres y mujeres conocido como Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo de la Equidad de Géneros (PNUD) que derivó en la aplicación de programas nacionales con similares propósitos.

En octubre de 1999, la Asamblea General de la ONU aprueba el Protocolo Facultativo de la CEDAN sobre la eliminación de todas las formas de discriminación sobre la mujer, que firma y ratifica en el 2,002.

En septiembre del año 2,000, 189 jefes de estado se reunieron en la sede de las naciones Unidas para celebrar la cumbre del milenio. Se plantea respetar y defender la dignidad humana, la igualdad y la equidad y alcanzar una paz justa y duradera en todo el mundo, lograr que la globalización se convierta en una fuerza positiva para todos los habitantes del mundo y se acuerdan los “Objetivos de Desarrollo del Milenio:

  1. Erradicar la pobreza extrema y el hambre
  2. Lograr la enseñanza primaria universal.
  3. Promover la equidad de género y la autonomía de la mujer.
  4. Reducir la mortalidad de los menores de 5 anos.
  5. Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades endémicas.
  6. Mejorar la salud materna.
  7. Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
  8. Fomentar la asociación mundial para el desarrollo.

Un análisis ulterior de los acontecimientos nos permite ver a las claras que, a fines de la primera década del siglo XXI, los objetivos del milenio están muy lejos de convertirse en realidades; la gobernabilidad y estabilidad de las sociedades, la igualdad en todas sus manifestaciones, y la democracia misma dependen hoy en alto grado del logro global esos propósitos.

En el 2004 fue celebrado el décimo aniversario de la Convención de Belém para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer: ¡Es tiempo de actuar!  Fue la consigna de casi cien organizaciones que con Amnistía Internacional firmaron un documento en el cual se declaraba que “con frecuencia estos actos permanecen impunes y que no son pocos los casos en que los estados no investigan imparcial y efectivamente las violaciones cometidas por sus propios agentes. También es frecuente que cuando los autores de tales actos de violencia son particulares no se actúa con la debida diligencia requerida por la convención de Belém do Pará, pues no se toman medidas razonables para investigar e identificar a los responsables e imponerles las sanciones pertinentes” (lo cual, en nuestra opinión de hecho, significa una forma de complicidad oficial con los perpetradores del delito que no es ignorada por estos).

En otra parte del texto se menciona que “El Sistema Interamericano de Derechos humanos ha planteado logros en cuanto a la determinación de obligaciones concretas de los Estados sobre la eliminación de los fenómenos de violencia contra las mujeres” … “recomendaciones y decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y su Relatoría sobre Derechos de la Mujer” …. “Así como diversas decisiones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Sin embargo, tales esfuerzos de los órganos de supervisión resultarán siempre insuficientes para superar la situación si los estados partes no asumen claramente los compromisos establecidos en la Convención de Belém” y concluye afirmando el objetivo de este documento, a saber, que no pueden demorarse más las medidas concretas que ayuden a desterrar la violencia y la discriminación de la mujer.

Los informes de las instituciones oficiales sólo captaron parcialmente la igualdad entre géneros y la autonomía en materia de educación, empleo y participación política. La implementación y cumplimiento de los acuerdos de las reuniones internacionales anteriormente citadas por parte de los gobiernos ha sido decepcionante. El Banco Interamericano de Desarrollo, el Banco Mundial y El Banco Africano de Desarrollo, importantes donantes que destinan recursos económicos al logro de las metas relativas a la consecución de la igualdad entre géneros, adoptaron desde la reunión de Beijing planes de acción que en la práctica siguen siendo insuficientes para erradicar la brecha que existe entre los acuerdos y los hechos.

 

La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #1 de 8).
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La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #4 de 8).
La Mujer en la Era de la Globalización (Parte #5 de 8).
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